Uno de los desafíos que se nos presenta a los educadores en la actualidad es la creciente disociación entre diferentes áreas de la enseñanza en todos los niveles educativos. Sumado a esto, actualmente experienciamos una progresiva influencia de la tecnología en todas las áreas del conocimiento y esferas sociales.
Entendemos el juego como germen de la educación y de la creatividad, que ocurre en la naturaleza espontánea y consistentemente con un rol didáctico: cada especie juega como le va a ser propio trabajar en su edad adulta. También vemos al juego como un proceso de ensayo y autoperfeccionamiento: la actitud del ajedrecista, de la artista marcial, de un músico, de una gimnasta, que practica, ensaya y estudia, a fin de cuentas, para la partida, el enfrentamiento, la improvisación o la performarce. El juego nos facilita aprender con independencia de las formas. Nos muestra horizontes, que reclaman caminos.
Enseñamos, en principio, programación, matemática, ilustración digital y otras aptitudes que colaboren al sostén de los procesos pedagógicos. Pero esperamos eventualmente dar la bienvenida a talleres de música, circo, ciencias, huerta y más. Consideramos las áreas de computación, sistemas e informática como campos que exceden por mucho las computadoras electrónicas y el software.
Desde Ludidactas, buscamos acometer esta labor desde una perspectiva lúdica y didáctica (de allí nuestro nombre), pues creemos que atendiendo al proceso de transmisión de saberes podemos nutrir el poder creativo del aprendizaje. Para nosotros es importante cultivar la capacidad de hacer, no mediante procedimientos mecánicos, sino mediante el juego como via para enseñar con mayor inmunidad a los síntomas de la repetición inadvertida.
Uno de los desafíos que se nos presenta a los educadores en la actualidad es la creciente disociación entre diferentes áreas de la enseñanza en todos los niveles educativos. Sumado a esto, actualmente experienciamos una progresiva influencia de la tecnología en todas las áreas del conocimiento y esferas sociales.
Entendemos el juego como germen de la educación y de la creatividad, que ocurre en la naturaleza espontánea y consistentemente con un rol didáctico: cada especie juega como le va a ser propio trabajar en su edad adulta.
El juego es un proceso de ensayo y autoperfeccionamiento: la actitud del ajedrecista, de la artista marcial, de un músico, de una gimnasta, que practica, ensaya y estudia, a fin de cuentas, para la partida, el enfrentamiento, la improvisación o la performarce.
Consideramos las áreas de computación, sistemas e informática como campos que exceden por mucho las computadoras electrónicas y el software. Por ello enseñamos, en principio, programación, matemática, ilustración digital y otras aptitudes que colaboren al sostén de los procesos pedagógicos. Pero esperamos eventualmente dar la bienvenida a talleres de música, circo, ciencias, huerta y más.
Nuestra perspectiva lúdica y didáctica (de allí nuestro nombre), pues creemos que atendiendo al proceso de transmisión de saberes podemos nutrir el poder creativo del aprendizaje. Para nosotros es importante cultivar la capacidad de hacer, no mediante procedimientos mecánicos, sino mediante el juego como via para enseñar con mayor inmunidad a los síntomas de la repetición inadvertida.